domingo, 15 de febrero de 2009

Familia y cole


Cuando ví que eran las diez y tan solo acudimos diez personas debí suponer que la cosa no iba a desarrollarse como esperaba. Eran las diez de la noche de un viernes pero por lo que oí más tarde de boca de las veteranas esa no era razón para la escasa asistencia; anteriores convocatorias a otras horas tampoco habían tenido mucho éxito. Al poco de comenzar la reunión (a la que reconozco asistí sin saber muy bien de que se iba a tratar) la junta directiva anunció que su período de “mandato” había concluido y que era necesario formar una nueva en ese mismo momento. Pues bien, tras unos minutos de preguntas y respuestas, sugerencias y explicaciones, deseos y realidades conseguimos que la AMPA del cole tuviera nueva junta de la que este que escribe es el nuevo secretario: trabajo a horas intempestivas, sin remuneración, con escaso reconocimiento social y expuesto a críticas cada dos por tres.

Curioso que el 95% de las incorporaciones (y alguna más que afortunadamente se fueron sumando días después) somos familias de niños que cursan infantil 3 años y que prácticamente acabamos de aterrizar en el cole. Hemos formado un grupo con ganas de trabajar y creo que hemos empezado con buen pie: acabo de crear el blog de la asociación, su lista de correo y un logo; otra mamá (¡soy el único hombre!) emprendedora ya ha comenzado a montar una pequeña revista informativa; tres más, han formado una comisión de fiestas... Algo se mueve en el cole del pueblo, y va a dar mucho que hablar.